Bioenergetica cuerpo y emociones, las emociones que habito

Bioenergetica cuerpo y emociones, las emociones que habito

¿Qué es una emoción? Decimos que la emoción es una predisposición a la acción. La palabra emoción viene del latín emovere (mover hacia afuera), es decir ‘lo que me mueve’, ‘lo que me pone en acción’.

Las emociones, en su esencia, son fenómenos estrictamente corporales.

Su escenario principal es el cuerpo y no la mente.

¿Suena raro?

Claro, porque estamos acostumbrados a entender las emociones como un fenómeno psicológico, que tiene lugar en nuestras mentes…

Sin embargo, desde un punto de vista neurobiológico, las emociones en realidad son un conjunto de reacciones y procesos que ocurren en nuestro cuerpo en respuesta a un determinado estímulo (externo o interno).

Según Damasio (1994, 1999, 2000), la ocurrencia de un proceso emocional se inicia, bien con la percepción de un objeto o situación, bien con el recuerdo de ese objeto o situación; en ambos casos, el resultado es la activación de los núcleos del troncoencéfalo, el hipotálamo y la amígdala. Luego, estas estructuras liberan hormonas de varios tipos en la corriente sanguínea, que se dirigen, por una parte, hacia diversas zonas del propio cuerpo, y por otra parte, hacia distintas zonas cerebrales.

Algunas veces usamos nuestras mentes no para descubrir hechos, sino para esconderlos. Usamos una parte de la mente como una pantalla para evitar que otra parte de ella sienta lo que sucede en otro lugar

Una de las cosas que la pantalla esconde de forma más efectiva es el cuerpo, nuestro propio cuerpo, con lo cual me refiero a su interior.

La pantalla oculta parcialmente de la mente los estados internos del cuerpo, aquellos que constituyen el flujo de la vida a medida que deambula en su viaje de cada día.

¿A qué me impulsan las emociones? A un mundo de acciones diferentes. Y eso es importante entenderlo y sobre todo conectarlo con mi propia experiencia.

Cada emoción nos predispone de un modo diferente a la acción; cada una de ellas nos señala una dirección que, en el pasado, permitió resolver adecuadamente los innumerables desafíos a que se ha visto sometida la existencia humana.

Cuando tengo miedo estoy dispuesto a actuar de una manera muy distinta a que si siento tristeza. Desde la gratitud voy a enfrentar el mundo de una manera muy distinta a si estoy en el resentimiento. ¿A qué me impulsan las emociones? A un mundo de acciones diferentes. Y eso es central entenderlo y sobre todo conectarlo con mi experiencia.

Si me ofrecen ir a la playa el fin de semana, esa invitación será bien distinta si la escucho desde el entusiasmo que desde la apatía. Esto me llevará a ir o a no ir.

Igualmente, si estoy en una discusión y mi emocionalidad es de rabia, mi escucha será muy distinta a una escucha desde la apertura, por ejemplo.

Esto nos muestra que ciertas acciones están más a la mano que otras e incluso hay acciones que desaparecen completamente de nuestras posibilidades dada la emoción que estoy sintiendo: en la rabia es imposible una reconciliación con el amigo con quien hemos tenido una discusión, y desde el miedo es probable que no logremos esa conversación relajada y segura que nos permitiría, en una entrevista de trabajo, conseguir esa posición con que tanto hemos soñado.

Las emociones que habito determinan en gran medida la manera como me comporto conmigo mismo y cómo me relaciono con otros.

Fuentes: Daniel Goleman, Julio Olalla

En nuestros cursos de bionergética conectamos con el cuerpo y las emociones.

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